Erradicación del tratamiento de la infección por Helicobacter Pylori: su importancia y posible relación en la prevención del desarrollo del cáncer gástrico

- Jul 15, 2016-

Erradicación de la infección por Helicobacter pylori: su importancia y posible relación en la prevención del desarrollo de cáncer gástrico


Bruna Maria Roesler, Sandra Cecília Botelho Costa, José Murilo Robilotta Zeitune


Helicobacter pylori es el carcinógeno más importante para el adenocarcinoma gástrico. Los factores de virulencia bacteriana son actores esenciales en la modulación de la respuesta inmune implicada en el inicio de la carcinogénesis en el estómago; Los factores genéticos del huésped contribuyen a la regulación de la respuesta inflamatoria y al agravamiento del daño de la mucosa. En términos de factores ambientales, la ingesta de sal y el tabaquismo contribuyen al desarrollo de lesiones. Se proponen diversos esquemas terapéuticos para erradicar la infección por H. pylori, que podría prevenir el cáncer gástrico, ofreciendo el mayor beneficio si se realiza antes de que se hayan producido cambios premalignos de la mucosa gástrica.

El primer aislamiento de Helicobacter pylori en los años 80 por Marshall y Warren trajo a las comunidades médicas y científicas una nueva comprensión de la patogénesis de las enfermedades que afectan el tracto digestivo. Desde entonces, la infección por H. pylori se ha asociado con el desarrollo de gastritis aguda y crónica, gastritis atrófica, úlcera péptica, linfoma linfoide asociado a mucosa gástrica (MALT) y adenocarcinoma gástrico. Todos los pacientes con infección por H. pylori tienen gastritis histológica, que corresponde a gastritis crónica clásica y se caracteriza por la infiltración de neutrófilos y otras células inflamatorias. Sin embargo, la mayoría de los pacientes son asintomáticos para la vida, mientras que sólo algunos vendrán a desarrollar una enfermedad digestiva. Además, cuando se estableció la relación entre la infección por H. pylori y la gastritis crónica, los investigadores comenzaron a interesarse por el papel causal de la bacteria en el cáncer gástrico. Sobre la base de numerosos estudios epidemiológicos posteriores, se demostró que la infección por H. pylori estaba asociada con un mayor riesgo de desarrollo de adenocarcinoma gástrico. La evidencia de que la presencia de H. pylori aumenta el riesgo de desarrollar cáncer gástrico por atrofia y metaplasia intestinal también ha sido reportado, lo que sugiere que los pacientes con H. pylori-positivos desarrollan estas afecciones en mayor proporción que los sujetos control. Por consiguiente, en 1994, el Organismo Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud concluyó que H. pylori tiene un vínculo causal con la carcinogénesis gástrica y se definió como un carcinógeno de tipo I, un carcinógeno humano definitivo. Se sabe que el cáncer gástrico implica la interacción de tres factores principales: el agente (en la gran parte de los casos, H. pylori) y su patogenicidad, las características del huésped y el ambiente externo.